Para conocer todas las posibilidades que ofrece el tuppersex mágico de Ardo Gwyddon hay que dirigirse al apartado de Magia Erótica.
Magia cómica y surrealista, con grandes dosis de humor sin sentido, metida dentro de una historia más ilógica donde realiza juegos de:
* Mentalismo -cómico y serio-: predicciones, adivinaciones, esperanzaciones.
* Magia con cuerdas, bastones, levitaciones, animales de todo tipo: de plástico, de metal (p.ej. el pato que tiene cuatro mujeres) … -, manipulaciones con diversos objetos, cuadros, cartas, flores, globos, periódicos y muchos más.
En resumen: hace magia.
Siempre llevando el escenario a las mesas de juego, de comida, del salón de una casa o de cualquier local. Incluso en las manos de los espectadores.
Con ayuda de accesorios irrisorios como son la risa y la carcajada puede sorprender con:
* Cartas: efectos de aparición, desaparición, adivinación del pensamiento, cambios y transposiciones.
* Sin ellas: monedas o con el dinero de quien se lo preste, efectos de mentalismo, cubiletes y un largo etcétera.
Para un público exigente, como son los niños, Ardo Gwyddon se quita la chistera para maravillarlos maravillosamente.
Los más pequeños, los más mayores y los que están en medio saltan, suben, bajan, gritan y aplauden dejando que la magia fluya por ellos como buenos caballeros Jedi.
Magia para todas las edades: de 0 a 99 años y subiendo según sube la expectativa de vida.